Victorina llegó a la Fundación cuando su hijo Brian tenía tan solo 3 años, ya con 17 años tenemos el privilegio de seguir acompañándolos y ver como a lo largo de los años han logrado mejorar su calidad de vida gracias al apoyo incondicional de su Patrocinador.
Victorina nos cuenta como ha podido emprender desde su casa y así no dejar de lado los cuidados que necesita Brian debido a su condición; vender empanadas, pan y otras preparaciones caseras le han entregado la independencia económica que necesitaban como familia.
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