El equipo multidisciplinario de la Fundación realizó una visita domiciliaria a una de las familias que esperan conseguir un patrocinador y dio cuenta de la precaria realidad en que viven. Con camas en el suelo, bolsas en el techo para protegerse de la lluvia y sin baño.
La situación se agrava aún más considerando que el núcleo familiar está compuesto por una madre y sus tres hijos, de los cuales uno de ellos, junto con la madre, enfrenta enfermedades graves que requieren atención médica constante. Estas condiciones no solo afectan su salud física, sino también su bienestar emocional y su calidad de vida, agravadas por la falta de recursos y de un entorno seguro. Lamentablemente, esta realidad no es un caso aislado, sino que se repite en muchas familias vulnerables de Valparaíso, quienes luchan diariamente por sobrevivir en medio de la adversidad. La Fundación se compromete a seguir trabajando para cambiar estas historias y dar esperanza a quienes más lo necesitan.


